Se conocieron por casualidad, ella iba con el objetivo de conocer a su amigo, el cual luego de ver un par de fotos le pareció atractivo...
Pero claro, el destino siempre tiene preparado algo distinto.
Cruzaron un hola, sus nombres y creo que en par de palabras más a lo largo de la tarde. Por supuesto que ella nunca lo imagino, era obvio, él gustaba de su amiga y ella no sintió particular atención hacia él. Pasaron los días se veían un par de veces, una singular buena onda de no muchas palabras. Ella creía que no le caía bien pero con el pasar del tiempo logró entender que se debía a su timidez a lo desconocido.
Y así comenzaron a pasar los días y se volvió muy habitual la conversa diaria, ella esperaba todos los días conversar con él, le agradaba de una manera especial, tenía ese 'no se qué' que le gustaba. Entre conversa y conversa un par de frases que llamaban la atención de ella causaban cierta incertidumbre, con qué intención el decía aquello? Ella no entendía.. y lo que le comenzaba a suceder era extraño.
Pero se dieron las cosas, quién iba a pensar que era él quien le iba a devolver ese trozo de alma que le hacia falta.
Pero insisto y no dejaré de decir: Lo inesperado es lo mejor.. sin duda alguna nunca te esperé y me haces tan bien :)
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