martes, 15 de octubre de 2013

De un día pasado

Mis días se tornan grises, nada me sorprende, nada me alegra. Me siento como en pleno desierto, ni la suave brisa me conmueve.
Puedo sentir como esto se derrumba, justo ante mi.
Sin embargo nada puedo hacer... es parte de la historia que esto suceda, además, se supone que estoy entrenada para mantenerme de pie, pero queridos: lo único que quiero es caer, como una hoja que cae en el otoño, el viento se arrastra y se posa sobre el arroyo para dejarse llevar. No importa cual sea su dirección, ella se siente feliz sin saber que sucederá. Por primera vez se ha dejado llevar y aunque lo pierda todo... ella se siente libre.

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