Odio es lo que siento en estos momentos, quisiera despedazar a todo ser que se cruzase en mi camino. ¿Por qué todos ellos pueden tener una vida normal? Nada los complica, todo les parece tan simple. Sus rostros sonrientes, sus palabras inútiles pero agradables, mientras yo me encuentro aquí con la mente retorcida de ideas, a punto de estallar, con unas inmensas ganas de vomitar para sentir aquel vacio agradable, no éste que me invade ahora, éste que me devora cada sentimiento que pudiera producir algo bueno, solo siembra tristeza infinita.
Maldito vacío, aquí me tienes otra noche más sin poder concebir el sueño por culpa de putos pensamientos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario