Es triste cuando dejas de creer en alguien, cuando te das cuenta que sus palabras no te provocan nada porque sabes que has oído lo mismo otras veces. Entonces tu solo sigues escuchando y das un profundo suspiro, tu corazón se angustia porque duele lo que sucede, pero tu mente dice que estés tranquila porque no es tu culpa. Lamentablemente es aquel el culpable, por tantas promesas incumplidas...
Tú creíste, tenías esperanzas, confiaste, ahora ¿qué harás? Nada....
No harás nada porque nada debes hacer, eres dueña sólo de tus decisiones, no depende de ti... Sólo quédate allí, quédate, no huyas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario